La concejala del Frente Renovador en el Frente de Todos, Virginia Rodríguez, presentó un proyecto de Ordenanza que busca brindar asistencia y dar un marco regulatorio a las casas culturales que se desarrollan en la región.

“Durante el aislamiento social preventivo y obligatorio han resultado duramente golpeadas. Esto hizo que se viera imposibilitado el desarrollo de su actividad, como vehículo difusor de nuestra cultura”, expresaron desde su entorno.

¿Qué es una “Casa Cultural?
Como lo define en su artículo 2°, es “un domicilio particular o vivienda que destina un sector de la misma a la realización de distintas actividades. Estas pueden ser espectáculos, funciones, festivales, danzas, exposiciones”. Además, la capacidad máxima es de 50 asistentes.

En la norma se solicita la creación de un registro de los establecimientos. Estará a cargo de la Secretaria de Cultura y Educación de Municipalidad de La Plata.

Será público y de inscripción gratuita, y deberá brindar asesoramiento legal y contable para aquellas Casa que no tengan los requisitos básicos para la inscripción.

La norma prevé una clasificación por clases y división por categorías que estará sujeta a la cantidad de horas semanales talleres, jornadas o actividades artísticas que se lleven a cabo.

Entre los requisitos para su funcionamiento, la Ordenanza establece que deberán dejar explícitas las actividades a desarrollar, objetivos del proyecto, destinatarios, y programación anual de actividades.

En caso de incluir eventos nocturnos, no podrán superar la cantidad de cuatro espectáculos mensuales, adecuándose a lo establecido en el artículo 8° del Código de Nocturnidad.

Deberán contemplar un cupo de 10% sobre el total de los inscriptos para becas gratuitas, garantizando el acceso igualitario a sectores de menores recursos. Serán prioridad quienes acrediten ser beneficiarios de los programas AUH y Progresar.

Las Casas Culturales deberán cumplir con lo exigido en la normativa vigentes sobre los medios de acceso y egreso, instalación eléctrica, ventilación, iluminación y prevención contra incendio, más un seguro acorde a la actividad.

Los dichos de Virginia Rodríguez
Al respecto, la edil señaló: “La cultura es un gran activo, la riqueza tangible e intangible de la que son objetivamente propietarios indiscutibles sus propios actores y gestores”.

Y agregó: “Por eso es necesario que desarrollemos políticas públicas que los incluyan, los alberguen y los sigan estimulando. Regular su tarea es darle un marco de legalidad y a la vez, es un acto de reconocimiento como motores fundamentales de formación, capacitación profesional y empleo”.

Por último, dijo: “La Cultura iguala, y quienes la fomentan la enseñan y la comparten deben ser acompañados de los instrumentos legislativos que legitimen su accionar diario”.